lunes, 18 de noviembre de 2013

jueves, 31 de octubre de 2013

Replegarse en Laetitia

CIRCUNSCRIBIR. Para reducir su infortunio, el sujeto pone su esperanza en un método de control que le permita circunscribir los placeres que le da la relación amorosa: por una parte, guardar estos placeres, aprovecharlos plenamente, y, por otra, cerrar la mente a las amplias zonas depresivas que separan estos placeres: "olvidar" al ser amado fuera de los placeres que da.

1. Cicerón, y después Leibniz, opusieron gaudium y laetitia. Gaudium es "el placer que el alma experimenta cuando considera la posesión de un bien presente o futuro como asegurada; y estamos en posesión de ese bien cuando se encuentra de tal suerte en nuestro poder que podemos gozar de él cuando queremos". Laetitia es un placer alegre, "un estado en el que el placer predomina en nosotros" (en medio de otras sensaciones, a veces contradictorias).
Gaudium es aquello con lo que sueño: gozar de una posesión vitalicia. Pero no poder accediendo a Gaudium, del que estoy separado por mil obstáculos, sueño con replegarme en Laetitia: ¿Si pudiera obtener de mí mismo limitarme a los placeres que el otro me da, sin mortificarlos con angustia que les sirve de juntura? ¿Si pudiera tener, de la relación amorosa, una visión antológica? ¿Si comprendiera, en un primer momento, que una gran preocupación no excluye momentos de puro placer (como el capellán de Madre Coraje al explicar que "la guerra no excluye la paz") y si consiguiera, en un segundo de momento, olvidar sistemáticamente las zonas de alarma que separan estos momentos de placer? ¿Si pudiese ser atolondrado, inconsecuente?

2. Ese proyecto es loco, puesto que lo Imaginario es precisamente definido por su coalescencia (su engrudo), o todavía más: su poder de impregnación: nada, de la imagen, puede ser olvidado; una memoria extenuante impide abandonar a voluntad al amor, en suma, habitarlo sabiamente, razonablemente. Puedo muy bien imaginar procedimientos para obtener la circunscripción de mis placeres (convertir la escasez de frecuentación en lujo de la relación, a la manera epicúrea; o, más aún, considerar al otro como perdido, y por lo tanto experimentar, cada vez que él vuelve, el alivio de una resurrección), pero es trabajo perdido: la miseria amorosa es indisoluble; se debe sufrir o salirse: arreglar es imposible (el amor no es dialéctico ni reformista).

(Fragmentos de un discurso amoroso. Roland Barthes)

martes, 3 de septiembre de 2013

miércoles, 28 de agosto de 2013

WERNER HERZOG. La conquista de lo inútil.

Burden of dreams. Les Blank

Un atletismo afectivo. Antonin Artaud



Hay que admitir en el actor una especie de musculatura afectiva que corresponde a las localizaciones físicas de los sentimientos. 

El actor es como el atleta físico, pero con una sorprendente diferencia: su organismo afectivo es análogo, paralelo al organismo del atleta, su doble en verdad, aunque no actúe en el mismo plano.

El actor es un atleta del corazón. 

La división de la persona total en tres mundos vale también para él; y solo a él le pertenece la esfera afectiva. 

Le pertenece orgánicamente. 

Los movimientos musculares  del esfuerzo físico son como la efigie de otro esfuerzo, su doble, y que en los movimientos de la acción dramática se localizan en los mismos puntos. 

El punto en que se apoya el atleta para correr es el mismo en que se apoya el actor para emitir una imprecación espasmódica; pero en la carrera del actor se ha vuelto hacia el interior. 

Todos los recursos de la lucha, del boxeo, de los cien metros, del salto en alto, encuentran bases orgánicamente análogas en el movimiento de las pasiones, tienen los mismos puntos físicos de sustentación. 

sábado, 10 de agosto de 2013

La trama nupcial. Jeffrey Eugenides


-¿Sabes lo que significa paraíso? - le pregunto una vez.
-¿No significa "paraíso"?
-Significa "jardín tapiado". Viene del persa. Y un estadio de béisbol es eso. (...) Un jardín tapiado.

martes, 23 de julio de 2013

lunes, 17 de junio de 2013

Hierba. Por Henry Miller

Pájaro jardínero

"La China es la mala hierba en el huerto de berzas de la Humanidad (...). La mala hierba es la Némesis de los esfuerzos humanos. De todas las existencias imaginarias que prestamos a las plantas, a los animales y a las estrellas, quizá sea la mala hierba la que lleva una vida más sabia. Bien es verdad que la hierba no produce ni flores, ni portaaviones, ni Sermones de la Montaña (...). Pero, a fin de cuentas, la hierba siempre tiene la última palabra. A la larga, todo vuelve al estado China. Es lo que los historiadores llaman habitualmente las tienieblas de la Edad Media. No hay más salida que la hierba (...). La hierba solo existe entre los grandes espacios no cultivados. Llena los vacíos. Crece entre, y en medio de otras cosas. La flor es bella, la berza útil, la adormidera nos hace enloquecer. Pero la hierba es desbordamiento, toda una lección moral." (Henry Miller. Hamlet)

miércoles, 22 de mayo de 2013

jueves, 9 de mayo de 2013

jueves, 2 de mayo de 2013

Plastique Fantastique









Plastique Fantastique communiqué:
THERE IS NOT AND NEVER HAS BEEN ANYTHING TO UNDERSTAND!
Plastique Fantastique is for Skizz-cretion! 
What is Skizz-cretion?
Skizz-cretion is a transmission that interferes with the processing of stimuli bythe nervous system. 
Skizz-cretion is both under and over loaded.
Skizz-cretion is a secretion that burns the ear and splits the eye.
Skizz-cretion forms strata layer by layer, an accretion that is neither transparent nor opaque but vibrating.
Skizz-cretion produces a mass that is dense rather than complex, dark and crystalline rather than a rich source of information.
Skizz-cretion is always a surplus.
Skizz-cretion is a store of energy.
Skizz-cretion is an oscillation in one place rather than a movement from A to B.
Skizz-cretion disorganises and disorientates.
Skizz-cretion is noise.
Plastique Fantastique is for noise.
Plastique Fantastique is for the rhythms and genres to come.
THERE IS NOT AND NEVER HAS BEEN ANYTHING TO 

 http://www.plastiquefantastique.org/

miércoles, 27 de marzo de 2013

La tristeza pequeña

Esta tristeza pequeña
que podría guardarse en un pañuelo...

Esta tristeza que podría echar
con las flores marchitas. 

Que podría llevársela volando
el viento. 

Y que no vuela. 
Y que no se echa. 
¡Y que no cabe ya en mí toda!...

Dulce María Loynaz

domingo, 24 de marzo de 2013

lunes, 11 de febrero de 2013